Los juegos de azar, como las loterías, fueron objeto de críticas por parte y del pastor John Piper, quien definió esta actividad como «destructiva para la vida de las personas» y que «engaña a los más pobres».

Piper respondió a la pregunta, si la lotería era un negocio que se aprovecha de las personas más pobres, quienes se engañan por la posibilidad de ganar en los juegos. 

El teólogo bautista cree que la lotería engaña a los pobres en su afán por “hacerse ricos rápidamente”, señalando que los menos afortunados incluso sacrifican el 6% de sus ingresos anuales en la lotería.

Piper también afirmó que el principal atractivo para las personas de bajos recursos a la hora de apostar es el acto de “abrir los boletos y raspar”.

“Este tipo de juegos son menos atractivos para las personas de clase media y clase alta, porque agregar $10 o incluso $100 a su cuenta bancaria no hace mucha diferencia”, dijo Piper.

“Pero para una persona pobre, $10, $100 o $500, eso es como una ganancia inesperada. Entonces, cuanto más frecuente sea el pago, más probable es que ganes», dijo.

El pastor recuerda que “la lotería no se convirtió en una industria multimillonaria por su gran producción de ganadores.

También hizo un análisis social: “Los comportamientos de adicción son más comunes entre los pobres, y vivir para una gratificación inmediata en lugar de diferida es más común entre los pobres. Los juegos de azar financiados por el gobierno alimentan este tipo de hábitos, que son destructivos para la vida de las personas”.

Hace años, en un artículo de opinión de 2016, Piper enumeró las razones por las que está mal jugar a la lotería. Dijo que la lotería es «espiritualmente suicida» que «se aprovecha de los más pobres».

Incluso instó a los ganadores de la lotería a no dar en su ministerio: “Si ganas, no entregues tus ganancias de la lotería a nuestro ministerio. Cristo no construye su iglesia sobre las espaldas de los pobres”.

«Oro para que el pueblo de Cristo esté tan satisfecho en Él que sean libres de la avaricia que nos hace querer enriquecernos».

AcontecerCristiano.Net





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