
Las devastadoras inundaciones en la frontera entre Nepal y el Tíbet (China), se produjeron a causa del aumento repentino del caudal del río Lhende Khola, que provocó pánico y desesperación en los pobladores y gran destrucción a su paso.
La tragedia ocurrió a las 9:15 de la mañana cuando los lugareños realizaban sus labores cotidianas en la ribera el río, cuando de pronto fueron sorprendidos con una gran avalancha de lodo, rocas y hielo, que arrasó con todo a su paso, localidades enteras, puentes, carreteras, incluso una hidroeléctrica.
La escena fue aterradora, la gente desesperadamente corría a los altos de las montañas para refugiarse, pero muchos, lamentablemente, no pudieron hacerlo y fueron arrastrados por la fuertes corrientes del río.
Las autoridades de Nepal han informado de 160 muertos y cientos de desaparecidos, entre ellos muchos extranjeros, que serían unos 391 turistas, entre estadounidenses, británicos y otras nacionalidades. Al otro lado de la frontera, en el condado tibetano de Gyirong (suroeste), las autoridades chinas informaron de 3 muertos y 558 desaparecidos, de los cuales 260 son extranjeros.
¿Qué provocó la catástrofe?
Según informes recientes, se trataría de un alud de hielo y rocas procedente de un glaciar en el Himalaya que provocaron la violenta riada, desestimándose así, la versión inicial de que un gran terremoto habría provocado un gran deslizamiento de tierra que bloqueó temporalmente el cauce del río en territorio tibetano,
El Lhende Khola registró el mayor caudal durante la jornada. Saswata Sanyal, especialista en reducción del riesgo de desastres, señaló que el río se ha desbordado dos veces en apenas catorce meses y vinculó el episodio actual con un alud de hielo y rocas en la zona glaciar.


